viernes, 23 de noviembre de 2012

I Seronda Trail series: Nava Peñamayor

Tercera y última carrera de esta nueva serie que va a ser un fijo para los siguientes años.

Tras perderme  las dos primeras carreras por lesión no podía dejar pasar esta, y menos después de haberla catado hace unos meses, eso sí, en seco.

Todas las previsiones apuntaban a que iba a ser una carrera pasada por agua y así fue, aunque más que el agua lo que se hizo notar fue el barro (para alegría de muchos ;)

El recorrido muy acertado, saliendo desde la plaza del ayuntamiento de Nava, un breve tramo de carretera hasta las piscinas y luego a disfrutar de los caminos tapizados del color rojo de las hojas con buenas dosis de patinazos. subida a la Varallonga, paso por las Praeres y a conquistar Peñamayor para retornar por las foces del río Pendón. El paisaje impresionante, con el río rugiendo entre las peñas y las cascadas de agua invadiendo parte del camino.

En cuanto a la carrera, salida con tranquilidad y más de lo mismo hasta el final; el tobillo va respondiendo bien y vuelvo a ir cogiendo confianza en las bajadas.

Del equipo Berto y Dani, que poseído por el espíritu del demonión consiguió el reto y ya lo tenemos en el lado oscuro de los jabalíes...bienvenido


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Naranco "la nuit"

Pues como este fin de semana el mal tiempo truncó las expectativas de correr por el Naranco se nos ocurrió hacer una quedada nocturna aprovechando la luna nueva del martes 13 (no apto para supersticiosos...).

Las previsiones del tiempo eran buenas, noche estrellada y algo de frío (aunque al final no tanto)

Al final nos juntamos tres jabalíes y estos debieron alucinar al ver pasar a esta especie de güestia (santa compaña) pues no dieron signos de vida; bueno, salvo un ruído a medio camino entre la maleza que casi le afloja las tripas a alguno...

La verdad que la sensación es impresionante, sobre todo en la zona alta donde podías disfrutar de las luces urbanitas de Oviedo mirando hacia abajo y del cielo estrellado levantando la cabeza.

Tras casi 8 km de trotada y unos 900 m de desnivel acumulado llegamos por fin al punto de partida, algo manchados de barro y con una sonrisa de oreja a oreja, pensando ya en la siguiente.



sábado, 10 de noviembre de 2012

XI Coto Musel

Y van 11 ediciones, y esperemos poder disputar otras tantas, de esta clásica carrera de montaña en la que se igualan las opciones entre los corredores de asfalto y los de montaña; pocos kilómetros, comienzo y final llanos y pocos tramos técnicos.

Este año se aderezó con una buena dosis de agua, aunque la verdad es lo que le da un poco de salsa al recorrido, que se sigue manteniendo invariable. No hizo falta madrugar, a diferencia del resto de carreras, ya que la salida se da a las 11:30, pero se nota el síndrome de abstinencia ya que a las 9:30 ya había unos cuantos esperando su "dosis" de competición.

Las expectativas esta vez pasan por hacer el recorrido lo más tranquilo posible, sin forzar y poniendo los cinco sentidos en el tobillo, aún renqueante desde la Xtreme Lagos.

En cuanto al equipo esta vez nos juntamos 4, con la nueva incorporación de Chemón que dará mucho que hablar, y con Joaquín que viene de tapado del asfalto y vaya cómo lució, al final se hizo con el segundo lugar del podium y primero de su categoría...



La carrera discurrió como es habitual, con una salida frenética para intentar hacer una buena media en los primeros 2 km antes de las primeras rampas. La lluvia no nos dió tregua en toda la carrera, aunque tampoco es que molestara mucho, ya que no hacía tanto frío como habían anunciado las predicciones.



Pasados los 2 primeros km toca cuesta arriba y me encuentro bastante mejor de lo esperado, así que aprieto un poco para intentar no caminar mucho. Así vamos hasta el avituallamiento, corriendo por buena pista, con algún charco y con bastante oricio de monte.

Luego toca la bajada hasta el Sutu por una pista hormigonada que me hace acordarme del tobillo, así que levanto el pie y me reservo para la última subidita (sobre 1 km) y la bajada hasta la carretera, esta la más prestosa, porque aunque no es muy técnica si es pronunciada y con el barro se hace interesante.



Por último el tramo final hasta meta, por asfalto "puro y duro" y con la patata saliendo por la boca intentando no perder puestos. Al final se consiguió el objetivo de disfrutar de nuevo en el monte y ya con vistas a la última prueba de la Seronda series en Peñamayor.



Grande Joaco!!!


sábado, 20 de octubre de 2012

VI Maratón xtreme Lagos de Covadonga

Perteneciente a las k42 series volvemos a tomar parte de esta prueba que recorre la zona de los Lagos de Covadonga con el objetivo de mejorar, si es posible, el tiempo de la pasada edición.

Esta vez la logística no pasaba por repetir el madrugón del 2011, para desde Oviedo, llegar a recoger el dorsal antes de la salida, bufff, no estaban ni pintadas las rayas de la carretera...

Así que escapada de fin de semana a Cangues, con tarde de terraceo aprovechando una temperatura más propia del sur que de esta zona. Muchas caras conocidas de paseo, alguna cinco estrellas: Heras, Chus Romón, Fran Piñera, Ohiana...y el total de inscritos 440 !!!, a ver cómo pasamos el embudo de Priena...

Aún de noche toca desayunar y acercarse a la estación de autobuses para que nos lleven a la zona de salida en el Repelao. Más que el previsible frescor mañanero hace un extraño bochorno, por lo que empieza a sobrar la ropa de abrigo, así que aprovecho la opción de dejar el sobrante en la bolsa del corredor para recogerlo al final en meta.

Mucha gente de fuera (lo deduzco por los acentillos que se escuchan entre la penumbra...) y los habituales locales. Comienzan los rituales presalida con todo tipo de carreras y estiramientos, alguna cara de preocupación, descargas de camel internas y encomendaciones a todos los santos; sólo faltó el pañuelo de  San Fermín y el chupinazo.






Salida en masa y previendo el atasco afrontamos el primer km al tran tran en cola de pelotón, aún así, empezamos la subida a Priena casi parados. No nos iba a venir mal este ahorro de energía...

Realizo la subida en un grupito con más charla que carrera y casi sin darnos cuenta llegamos arriba, aunque la primera sorpresa es que han modificado el trazado y pasamos por la cruz tras cruzarnos con la gente que va ya de bajada (bien balizado el trazado para no mezclarse).

Ahora toca unos sube-bajas hasta la huesera y el grupo se disgrega.




Sigo reservón y más pendiente del paisaje que de donde pongo los piés recibe el primer aviso en forma de tropezón+caída+dedo a tomar por c...o. Bufff y eso que me podía haber hecho bastante más daño porque aterricé entre unas piedras y libré la cara de milagro. Parriba como si nada y a no levantar la vista de los pies...

Llegamos a la huesera y disfrutamos del primer avituallamiento. A diferencia del año pasado coincidimos bastantes corredores e incluso hay que hacer algo de cola, pero te motiva ver que hay bastante gente en tu nivel. Algo influirá el número de participantes....

Ahora enfilamos la pista para acercarnos a la Vega Comeya y disfruto de la siempre agradable compañía del demonión de Nembra ;).



Otra sorpresa de la organización: no cruzamos la Vega sino que la bordeamos por la izquierda, cresteando. No pasa nada, somos paisanos y esta vez cambiamos de buen grado el remojón en agua-barro-fresquito hasta las rodillas por unos metros de más de desnivel. Pero ay-ay-ay, hace un viento considerable y te da de lado con lo que avanzas de manera caótica, intentando no clavarte en la alambrada que delimita la cresta y adivinando donde posarás el pié, porque el viento literalmente te desplaza cuando estás en el aire.

Por fin subimos por la zona de la mina hacia el túnel y de ahí al centro de interpretación y al avituallamiento del lago Ercina. Aquí repongo fuerzas con calma, recargo líquido en el bote y doy buena cuenta de varios trozos de plátano y naranja.





De nuevo en marcha y más sopresas, no bordeamos el lago por la izquierda sino que subimos una loma para rodearlo por la derecha. Desde arriba disfruto de un espectáculo único: el oleaje de los lagos. Bajamos hacia el lago Enol y pasamos por un pedrero muy resbaladizo para luego comenzar la subida a la porra de Enol.







Desde aquí, salvo algún repecho puntual, es todo bajada hasta Covadonga, pero ahí está el peligro: si te cebas en esta larga bajada te quedas sin piernas y falta lo peor. Así que sigo a mi ritmo, procurando no sobrecargar las rodillas y dejando el cuerpo fluir casi sin esfuerzo (qué místico queda, pero cómo se nota al llegar abajo).

A pesar de bajar despacio (para mi...) voy cogiendo gente en una maniobra que se repite a lo largo de la carrera: me sobrepasan en las subidas resoplando y los atajo en las bajadas casi parados. Sobre todo en el último tramo antes de Covadonga, un sendero revirado, resbaladizo y estrecho que me permite adelantar a buen número de corredores que parecen tener jabones en las suelas.

Llego por fin a Covadonga, mejorando el tiempo del año pasado pero sin prisa, toca reponer fuerzas y por lo que veo no soy el único que sabe lo que nos espera a partir de ahora; Juan Fuego nos lo recuerda y nos aconseja llevar las reservas de líquido a tope...qué gran consejo y cómo me acordé de no traer el camel pues se me terminó el agua a pesar de haber recargado a tope el bidón, qué sed...




Tras recibir los ánimos de mis dos soles salgo ya para afrontar el último tramo de la prueba. Una larga subida por una pista que hago caminando y luego ya a intentar llegar lo mejor posible a Següenco para darlo todo en la bajada, y vaya si lo di, que se lo digan a mi tobillo, a cinco km de meta  en plena bajada a fuego, zassss, cotollazo, chasquido y revolcón.





Todavía en el suelo un pensamiento nuevo "abandonar"; nunca me lo había planteado a pesar de las molestias de todo tipo, pero esta vez iba e serio. Valoración de daños: ligero dolor, inflamación en aumento pero puedo apoyar el pié. Opciones: subir a las antenas y que me lleven a meta o tirar un poco más abajo y si lo veo jodido quedarme en algún control. Tiro hacia abajo caminando y aunque resentido parece que puedo seguir. Paso un par de controles y a ratos troto algo para que no enfríe. La inflamación está contenida así que pienso en llegar a meta; ahora ya sí todo es hacia abajo y casi nada técnico. Me olvido de superar la marca del año pasado y mi nuevo reto es ahora terminar...

Voy refrigerando la maquinaria con lo que me pueden dar frío en los avituallamientos (creo que eché hasta coca cola al tobillo) a falta de San Reflex buenos son otros remedios.


Por fin entro en Cangas de Onís, ocho horas ya, vamos un poco más y ya estoy, buf, enfilo ya la meta (que cambiaron de sitio este año) y to palante, sí, conseguido!!!

Llego hecho un cristo, lleno de polvo, pero con una sonrisa y un subidón de adrenalina que no se pueden describir. Voy a visitar al médico para que me mire el tobillo y que me ponga un poco de hielo.

Eso sí, todo tiene un precio y ha sido no poder participar en el Trail de Ubiña, pero bueno, el año que viene lo cataremos.

XIII Quebrapates Peña Mea

El 2 de septiembre cita ineludible, vamos a Peña Mea, para mí una de las carreras de montaña más atractivas y si además hace buen tiempo la experiencia es inolvidable.

Esta vez CRONOASTUR  va de trío y las ganas se notan en las caras antes de la salida.



El trazado se mantiene y este año no me quedo sin disfrutar de las vistas desde el picu Dubil que el año pasado me frustró la niebla.


La carrera planteada de manera conservadora, como ya va siendo habitual, por el tema de las molestias en las rodillas, así que nada que destacar a nivel competitivo.

El truco para acabarla sin sufrir "más de la cuenta" el de los tres tercios: el primero tó parriba con calma, luego otro poco más parriba y tó pabajo sin cebarse y el último, si te quedan fuerzas, pues las gastas...

Como siempre buena organización y muy buen ambiente.

Ah!, gracias al equipo de fisios que me resucitó tras la llegada...














jueves, 20 de septiembre de 2012

24 horas non-stop

Nuevo reto benéfico de Héctor Moro que el próximo sábado 29 de septiembre a las 12 horas intentará recorrer al menos 150 km en 24 horas (unas 750 vueltas de nada) en la pista de atletismo del área deportiva de El Pilar en Lada.


Nos invita a todos los que queramos acompañarle corriendo, andando, en bici o en patines a que nos acerquemos y pongamos nuestro granito de arena.





lunes, 17 de septiembre de 2012

III Trail Valgrande Pajares

Tercera edición y de nuevo se superaron las expectativas para este trail que organiza el club Avientu.

Un cartel de lujo, como en las mejores tardes taurinas, un entorno para enmarcar y una organización que cada año se vuelca más en conseguir que esta prueba nos deje a todos un más que agradable saber de boca.

En cuanto al equipo, cada día somos más en esto del monte. Al final las cabras van saliendo del armario...


El día acompaña y tras el ritual previo a la salida comienza la carrera



El recorrido es prácticamente el mismo que el del 2011 salvo la "pequeña" sorpresa que nos preparó la organización en la última subida al Cuitu Nigru.

Tras dar la vuelta por el circuito de esquí de fondo nos metemos ya en harina y saboreamos las primeras rampas de las pistas de la estación. De aquí a la subida al Cellero, que como siempre se hace eterna. La vista desde abajo de todo el pelotón estirado es brutal, aunque debe de serlo más si la puedes disfrutar desde arriba, pero esto es sólo para unos pocos...



Tras un breve descenso serpenteando por el límite entre el Principado y León hacemos el primer paso por el Cuitu Nigru donde nos espera un completo avituallamiento. De momento las sensaciones son buenas, aunque la rodilla empieza a molestar un poco en las bajadas, así que el siguiente tramo toca reservar.

Ahora llega el trito. Como el año pasado me costó un h..o la subida, esta vez llegué más conservador y la verdad que no fue para tanto. Ya arriba a disfrutar del paisaje con las tres Marías y el embalse de Arbás para meternos en el bosque y apretar un poco en la bajada. Aunque el suelo está lleno de ramas y es muy fácil engancharse, el aterrizaje suele ser blando así que toca acelerar hasta abajo.

Y ahora la sorpresa. Cierto es que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, pero esto sólo funciona bien sobre el papel. Así que "recortamos" las zetas a costa de una nueva técnica de escalada: la escalada en cotolla. Encima el sol te da de lleno y el suelo desprende calor como un horno.


Fuerzas justitas para llegar arriba pero la meta ya está ahí y ahora es todo bajada.



(desolado al ver que a Iván se le habían terminado las cervecitas.., gracias por la foto ;)

Lo dicho, esta carrera mejora con el tiempo, como los buenos vinos. Agradecer también a todos los que se apostaron a lo largo del recorrido para inmortalizar los mejores momentos (Iván, Rodrigo y muchos otros).

Conocéis al corredor sorpresa???